-
Las visiones
La luna ya se hacia dueña del oscuro cielo nocturno, mientras que en el cielo se mostraba la sombra de aquel joven en cuyas manos se encontraba una delicada copa de vidrio veneciano.
Sobre el escritorio se encontraba aquella caja abierta con el juego de cristalería, sin duda alguna la pieza mas llamativa era aquella copa, de cristal único y brillante, en el cual se reflejaban los colores de un hermoso día soleado, al igual que la peor oscuridad.
Edward mantenía su mirada perdida en aquel cristal, sentado en la oscuridad le daba el carácter de un joven obsesivo.
En aquellos frágiles reflejos que la luna regalaba en la copa, por un momento parecieron mostrarse las débiles imágenes de una hermosa chica.
-¿Hmmm?.- se preguntó a sí mismo creyendo alucinar, tal vez de verdad estaba demasiado cansado y solo eran visiones. Por un momento se sintió inmovilizado he incapaz de reaccionar ante lo que creía solo producto de su imaginación. El pánico lo invadió dejando la copa en su lugar, cerro la caja y la oculto al final del pasillo cubriéndola completamente con un manto azul, aun así... la luna parecía insistente en iluminar en cualquier lugar donde se mantuviera la caja. Edward intentando escapar del lugar se fue lo mas rápido posible sin ser capaz aun de quitar las imágenes de su cabeza.
Bajo la lluvia torrencial de aquel día en las cartas de una tarotista se lograba encontrar un desesperante significado de muerte, ya era el séptimo día en el que se presenciaba aquel terror.
Al paso de los días Edward empieza a sentir una increíble sensación de obsesión por aquella hermosa chica que ya hace varios días no lograba dejar de observar, tanto así que al marcharse, le hablaba diciendo:
-Buenas noches, Hasta mañana.-
Pero en este séptimo día, a diferencia de los otros en que el se iba, alguien hablo y dijo:
-Por favor no te vayas.- Era una voz tan dulce y cálida proveniente de la copa.
Las visiones se hacían cada vez mas fuertes que las anteriores, llegando a presenciar y vivir la mas horrible experiencia de su vida siento teletransportado dentro de las visiones.
lunes, 18 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario